SIDA no es lo único

Una respuesta práctica para evitar el contagio de las enfermedades de trasmisión sexual es el uso del preservativo, además de evitar los embarazos no deseados.

La vida sexual pertenece a la esfera íntima de las personas. Por eso, con respeto y sin invadir terrenos privados, les acercamos reflexiones que intentan aportar alguna claridad para cuidarnos mejor. Pensamos que esta nota es útil para todas las edades, pero por cierto puede ser de mucho beneficio para los más jóvenes.

Cuando pensamos en enfermedades de transmisión sexual, lo primero que viene a la mente es el SIDA. Pero si pensás o sabés que tu pareja no es portador de HIV, no te quedes sólo con eso.

De alguna manera, el temor ante el SIDA lo puso en primer plano y nos hizo olvidar de otras enfermedades de transmisión sexual. Hay muchas más, más comunes y frecuentes de lo que creemos, siendo las más extendidas el Virus del Papiloma Humano (HPV), el herpes y la clamidia. Y no salen en un análisis de sangre. Muchas veces no dan síntomas y para detectarlas se requiere consultar al médico y hacer estudios especiales.

INFECCIONES QUE SE TRANSMITEN POR RELACIÓN SEXUAL DESPROTEGIDA

  • La más temida y por cierto muy grave SIDA
  • Las más conocidas Sífilis y Blenorragia
  • Las más frecuentes: Herpes, Virus del Papiloma Humano (HPV), Clamidia
  • Otras no tan “famosas”: Hepatitis B y C, Ureoplasma, Pediculosis púbica (ladilla) y Tricomona

¿Hay que tomar una medida preventiva para cada enfermedad?

¿Qué hacer? Como muestra la tabla, las posibilidades son muy diversas. Empieza a haber vacuna, pero solo para la hepatitis B y ahora para el HPV, pero ¿y el resto?

Una respuesta práctica para evitar el contagio de todas ellas es el uso del preservativo. Éste también evita los embarazos no deseados.

Por eso, el método anticonceptivo más recomendado en los jóvenes es el preservativo, ya que es el único que previene enfermedades de transmisión sexual al mismo tiempo.

No se trata de honestidad o de confianza; vos o tu pareja pueden estar infectados y no saberlo. Por eso, más vale ir a lo seguro y cuidarse teniendo relaciones protegidas.

Visitá a tu médico de confianza.

Una vez iniciada la vida sexual, hacer controles periódicos con tu médico puede ayudar a detectar infecciones tempranamente y a realizar el tratamiento adecuado, que debe extenderse a todos los contactos sexuales.

En las mujeres el examen ginecológico y el Papanicolau periódico son muy útiles y en los hombres la consulta, aunque no se tengan síntomas.

Es un mito que el sexo oral no contagia.

A través de él, puede transmitirse sífilis, blenorragia, herpes, SIDA y otras enfermedades, por lo que debe realizarse con preservativo. Por eso, la única manera de prevenir el contagio, además de tener una pareja estable, es el uso del preservativo masculino o femenino en todas las relaciones sexuales, durante toda la relación, cualquiera sea la modalidad.

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